En el Día del Libro, descubrir y recordar

Publicado el 22 April 2011
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Siguiendo con la pauta marcada por el compañero Carlos Gámez, en su anterior entrada, y con motivo del Día del Libro que para muchos -me incluyo- son todos los de cada año, me permito, con su permiso, recomendarles dos novedades y un clásico. Respecto a las novedades, dos obras que me han llamado la atención: se trata de “La abadía de los crímenes” de Antonio Gómez Rufo (Planeta, 2011), trama ambientada en una abadía catalana, donde tienen lugar una serie de inexplicables crímenes de novicias, que con matices muy similares a “El nombre de la rosa” les promete intriga garantizada. Además, me gustaría señalarles una novela diferente, que a mí me ha cautivado por el rigor y densidad documental respecto a una época que me fascina, la Revolución rusa. Se trata de “La verdadera historia de Matilde K.” (Rocaeditorial, 2011) donde la que fuera amante del abusivo y último zarde Rusia, Nicolás II, ya refugiada en París, describe con todo lujo de detalles, de la mano de Adrienne Sharp (la autora), cómo se vivía en San Petersburgo en la etapa previa al estallido de la Revolución. Costumbres, hábitos, tradiciones, abusos, personajes, privilegios y desmanes nos van acercando al final casi esperado de la protagonista, la prima ballerina, Mathilde Kschessinska del Ballet Imperial Ruso, un capricho para el poder de la época, que lo tenía todo a su alcance. Respecto al clásico, rescato de mi biblioteca un libro de bolsillo que leí cuando tenía unos quince años (¡ no ha llovido¡, bueno tampoco ha llovido tanto con la sequía que hemos padecido). Un libro que cada vez que lo encuentro, acaricio, como se acaricia algo perdido y hallado. “El amor en los tiempos del cólera” de Gabriel García Márquez fue mi libro de esa edad, con esa edad, o mejor para esa edad, que me hizo reír y llorar, sobre todo esto último, porque estaba muy sensiblona, me enamoré del personaje y floté con él página a página, sin solución de continuidad, descubriendo que la prosa de Márquez era de encaje y que el amor es un sentimiento que muchas veces, como le pasaba al protagonista de la novela, Florentino Ariza, se confunde con la necesidad, el capricho, la obsesión, la manía, la obcecación o simplemente con una sensación que, llevándola dentro, algunos no saben explicar de qué se trata, aunque se le propongan, salvo que lo indique la mano del siempre magistral Gabriel….

Fátima Hernández Martín

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