Javier Marías, reflexiones sobre el momento presente (2)

Publicado el 5 March 2010
Archivado en alf940 | Salir del comentario

Si ayer hablábamos de su excelencia como escritor – algunos como Rafael Conte, Eduardo Mendoza, Juan Manuel de Prada, Luis García Montero han pedido para él el premio Nobel aunque en esto no haya unanimidad – prometimos desvelar lo que opina de algunos temas como las traducciones –traduttore, tradittore- sobre lo que ya nos habló Cervantes: «… y lo mesmo harán todos aquellos que los libros de verso quisieren volver en otra lengua: que, por mucho cuidado que pongan y habilidad que muestren, jamás llegarán al punto que ellos tienen en su primer nacimiento.»

Marías opina: “en España el nivel general de las traducciones es bastante desastroso. Creo en todo caso que la traducción no es comparable al doblaje de las películas. Es más bien como la interpretación musical: la partitura es invariable, como el original, pero puede sonar de forma muy distinta si la interpreta un pianista como Gould, o Pollini o Michelangeli.”

Sobre la Universidad: Un licenciado en Filología Hispánica por la Universidad de Salamanca le confiesa que en ninguno de los cursos han estudiado la mayor obra literaria española, El Quijote, y le contesta: “Me quedo estupefacto. ¿A qué se dedican ustedes, entonces? ¿A estudiar a Dragó, tal vez?”, “estuve cuatro años  enseñando Teoría de la Traducción en la Complutense de Madrid. Guardo buen recuerdo de mis alumnos, pero pésimo del departamento en que estaba. Me dio la impresión de que la Universidad española busca deliberadamente la mediocridad, así que me largué, y no me quedaron ganas de volver a sitios así”

Del lenguaje de los políticos: “ayer mismo le oí a un político del PP decir “independientemente de estacionalidad o de no estacionalidad”. ¿Qué diablos quiere decir eso? Si quienes hablan a menudo en público sólo tantean la lengua, sin un dominio de ella, es difícil que el conjunto de la población se preocupe por mejorar su nivel.” Pobreza léxica aparte la palabra que utilizaría para definir a la clase política española sería la de “cochambrosa.”

Alfonso Valencia

¿Y de la “generación nocilla” y de sus elogiadas e innovadoras’ estructuras narrativas?: “me da la impresión de ser una literatura vieja y anticuada, en contra de cómo nos la han presentado. Lo que ahora se ofrece como novedad lo hizo ya mi generación en su juventud, en los años setenta: la fragmentación, la falta de historia, la mezcla de elementos pop, televisivos, hoy ciberespaciales si usted quiere, con otros estrictamente literarios. No sé, es como si el mundo no tuviera memoria, lo cual lo condena a repetir viejas fórmulas creyendo que son nuevas. Es sólo una intuición, y como tal injusta, pero me parece que se trata de una innovación que ya nace anticuada. La vanguardia es otra cosa.”

Recomienda a los que se sientan atraídos por el oficio de escribir “ leer a Tito Livio, a Amiano Marcelino, a Dickens, a Conrad, a Montaigne, a Flaubert, a Shakespeare y a Cervantes, entre otros. Y, si puede y sabe, traducir: es la mejor escuela para aprender a escribir”

Sus gustos personales: “tengo debilidad por Lolita de Nabokov, por Luz de agosto de Faulkner y por El guardián entre el centeno, del recientemente fallecido Salinger.

Comentarios

No hay mas respuestas