La hija de Robert Poste (Impedimenta, 2010)

Publicado el 1 November 2010
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Aunque hice una breve referencia a este libro -hace algún tiempo- hablando de varios títulos de la editorial Impedimenta que me habían llamado especialmente la atención, creo que la obra es de tal calidad e interés que merece que le dedique algunas de mis humildes líneas. La hija de Robert Poste de Stella Gibbons (1902-1989) es una novela un tanto singular. En primer lugar creo que está bien escrita, aporta datos aclaratorios de la época -al final de páginas- que a mí, particularmente, me apetece encontrar porque me instruyen, y eso es algo que me fascina en los libros; porque te ríes con frecuencia con las ocurrencias de la protagonista, y eso no me digan que no se agradece en los tiempos que corren; y también el hecho de que estuviese prohibida en Irlanda cuando fue publicada (1932) por primera vez, incitó mi curiosidad ¿para qué decir lo contrario?. Y es que conocer la vida de Flora Poste, educada exquisitamente aunque con una actitud moderna e independiente ante la vida, que de pronto se queda huérfana y se ve obligada a vivir con unos parientes extraños, curiosos, maniáticos, toscos y casi salvajes -los Starkadder- en una destartalada granja de la campiña inglesa, llamada Cold Comfort Farm, resulta al menos intrigante. Flora Poste intentará poner orden en el caos, “reeducar” a todos sus parientes, auténticos chiflados; incluida su anciana tía, que lleva años recluida en su habitación; imponer cordura a sus primos obsesionados con el sexo; imprimir modernidad a su alocada prima que corretea por los prados, como una ninfa, huyendo de los sátiros de la localidad; e incluso ella misma tendrá que soportar la novedad de algún que otro pretendiente, demasiado enamoradizo, como el pervertido señor Mybug. Todo ello en el escenario de una Inglaterra profunda a la que no está acostumbrada. Flora Poste decide cambiar el lugar y los intentará transformar también a todos, pero no lo tiene fácil. Pero ¿qué se puede esperar de los habitantes de una granja que llaman a sus vacas con nombres tan curiosos como Desgarbada, Ociosa, Casquivana y Desnortada y a su toro Gran Negocio? pues imaginen el resto.

Tierna, divertida y moderna esta obra, como es la propia Flora, a la que llaman despectivamente “hija de Robert Poste” ¿por qué?.

No se la pierdan señores. Espero que los que no la hayan leído, lo pasen tan bien como yo disfruté con ella. Claro que, es de Impedimenta: calidad garantizada.

Fátima Hernández Martín

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