LA SEÑORA DALLOWAY, DE VIRGINIA WOOLF

Publicado el 25 January 2018
Archivado en General | Salir del comentario

Aprovechando un poco la conmemoración del natalicio de la destacada figura del modernismo británico del siglo XX, Virginia Woolf, daremos un vistazo a su cuarta novela la cual fue publicada en 1925 presentando una ambientación al más puro estilo londinense justo después de la Primera Guerra Mundial. Puesto que con este trabajo su gran talento y originalidad empezó a hacerse mucho más evidente y popular, todos los ojos se posaron sobre ciertos elementos que estaban incluidos dentro de la obra que de hecho siempre habían sido considerados exclusivos de la poesía.

Así pues, revelando una gran maestría técnica se revela casi que un universo femenino en el que existe espacio suficiente para sembrar el inicio de una buena serie de reflexiones sobre la sociedad, todo esto sin que el lector pierda interés sobre la historia como tal.

Sensibilidad y personajes atormentados: La señora Dalloway

De manera particular, la narrativa de la novela se encuentra dada para presentar la secuencia de hechos que dan lugar a un único día del mes de junio, por lo tanto la escritora se sirve de algunos recuerdos para que la consciencia de los personajes fluya y se enriquezca mucho más el argumento.

Es posible que la señora Dalloway, de Virginia Woolf pueda generar una especie de aturdimiento inicial al encontrarse frente a frente con las diferentes introspecciones y voces de conciencia, sin embargo esto en ningún momento puede verse como un obstáculo para el disfrute de una verdadera joya literaria.

Reseña del libro

La historia presenta como personaje principal a Clarissa Dalloway, una dama londinense de alta alcurnia que contrajo matrimonio con un diputado conservador con quien tiene un hijo adolescente. Con diferentes cambios de ritmo, personajes principales y secundarios nos mostraran sólo un día de sus vidas, desde la mañana hasta la noche dejando ver más que nada aquello que implica el ser mujer.

 

Comentarios

No hay mas respuestas