Valió la pena vivirla… Recuerdos de un médico (Lenín Sáenz Jiménez, ed. UCR)

Publicado el 6 June 2010
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Que el género autobiográfico puede ser una literatura de profundo calado se sabe desde que Agustín de Hipona publicara Las confesiones, y se corroboró cuando Rousseau utilizara el mismo título para renovar lo autobiográfico en la literatura moderna.

De eso, de lo autobiográfico, trata Valió la pena vivirla. El costarricense Lenín Sáenz nos narra, con buen castellano pese a alguna licencia, su vida como médico y sus responsabilidades dentro de la institución sanitaria de su país. Se suceden así los episodios en hospitales de las provincias, el viaje de formación pos universitaria en Chile, la dirección al frente de diversos hospitales, el acceso a cargos dependientes del Ministerio de Sanidad y hasta responsabilidades en organismos internacionales.

El texto resulta interesante por dos razones: 1) por su carácter vivencial, no en vano literatura y medicina han estado históricamente muy unidas; 2) por el relato de las interioridades de un sistema de salud universal exitosamente creado en un país periférico. Un conocimiento muy interesante ahora que el estado del bienestar español parece estar de capa caída. Más cuando sabemos que no jugamos en “la Champions League de la economía mundial” sino en el furgón de cola de los países que no quieren bajar a la segunda división de la economía europea. Sin embargo, Valió la pena vivirla no acaba de encontrar el equilibrio entre el exceso de anécdotas de la parte vivencial y las numerosas cuestiones técnicas relacionadas con las instituciones médicas.

Se hecha en falta también ese carácter confesional que tienen los relatos autobiográficos donde el autor, como el mismo Agustín de Hipona mostrara, arregla cuentas consigo mismo y muestra ese carácter humano e imperfecto que tenemos todos.

Carlos Gámez

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